jueves, 29 de diciembre de 2016

Por un Perú mejor

Ayer fui a una charla en el colegio de mis hijos. Me sorprendió que uno de los temas a tocarse en una charla para padres fuera "el tráfico". Sin embargo, inmediatamente entendí que más allá del tema concreto del tráfico, ellos querían hablar acerca del respeto. Fueron muy enfáticos en decir que si nosotros como padres no respetamos las reglas de tránsito y estacionamiento a la hora de recoger y dejar a nuestros hijos en el colegio, si cerrábamos a los otros carros, nos estacionábamos mal, etc, iba a ser muy difícil enseñarles respeto a nuestros hijos. "Los valores fundamentales en la vida se enseñan con el ejemplo, no con las palabras" dijeron. No pude estar más de acuerdo...

Hoy en la puerta del colegio, después de la charla de ayer todavía habían personas mal estacionadas, entorpeciendo el fluir del tránsito. De acuerdo, el tráfico en esta ciudad es terrible pero si ni siquiera se respetan las reglas es una jungla.

Si queremos que nuestros niños aprendan respeto y tolerancia empecemos por nosotros mismos, hagamos una pausa y mirémonos un rato, no los regañemos ni castiguemos si maltratan a otras personas cuando quizá nosotros mismos estamos siendo sus modelos.

Los valores se inculcan con el ejemplo, a las palabras se las lleva el viento.....

Un Perú mejor empieza por nosotros 
mismos....


Minosha Casabonne
Psicóloga / Psicoterapeuta
Acunnare. Espacio para Padres

Mi hijo es muy ansioso

Muchos padres llegan a consulta buscando un espacio de terapia emocional para su hijo. Las razones son variadas, pero un tema que se repite es "mi hijo es ansioso" (se come la uñas, come mucho, no para de moverse, no se puede concentrar, hace pataletas constantemente...). Ciertamente la terapia emocional para los niños es indicada y muy útil en determinados casos y es especialmente efectiva cuando los padres se comprometen con el tratamiento. Pero quizá antes de mandar a nuestros niños a terapia vale la pena darnos un espacio para pensarnos a nosotros como personas y como padres y hacernos algunas preguntas básicas : ¿Estoy siendo muy exigente conmigo mismo y con mis hijos? ¿estoy disfrutando de criarlos o siento la crianza como una labor pesada y difícil? ¿puedo encontrar espacios de juego y conversación con mis hijos o el día a día es una rutina que no para nunca? ¿me siento irritable todo el tiempo?...

Todos los que tenemos hijos sabemos que la crianza puede ser por momentos difícil, porque nos preguntamos muchas cosas, dudamos, nos enfrentamos constantemente con nuestros propios lados difíciles y nos descubrimos muchas veces repitiendo aquellas cosas que siempre dijimos que nunca íbamos a hacer... Pero no tiene por qué ser así todo el tiempo.

Criar a nuestros hijos también puede ser muy placentero y divertido. Si hacemos pausas, nos permitimos dudar y bajamos la exigencia seguramente descubriremos que es un momento de la vida de constantes aprendizajes y descubrimientos mutuos. 

Ser padres no tiene por qué ser un camino agotador, exigente y pesado. De hecho, tanta exigencia nos puede poner muy ansiosos a todos y los primeros en denunciarlo son los más pequeños.

Acompañar a nuestros hijos a crecer es un momento corto de la vida, en unos años seguramente miraremos atrás y pensaremos "¿cómo se puedo pasar tan rápido?"...


Minosha Casabonne
Psicóloga / Psicoterapeuta
Acunare. Espacio para Padres

Algunas ideas sobre el fanatismo

En los últimos tiempos las noticias del mundo nos han tenido preocupados con los niveles de violencia a los que pueden llegar los grupos fanáticos extremos: Bombardeos, abusos, matanzas a mansalva, reclutamientos de niños y adolescentes aprovechándose de la vulnerabilidad de estas etapas del desarrollo para lavarles el cerebro y adoctrinarlos en una "verdad única".

Pero ¿por qué el fanatismo es tan peligroso? 

Porque al ofrecer ideas cerradas y verdades absolutas ahorran la incómoda tarea de pensar y cuestionar, es "anti pensamiento". Es como un libreto donde está todo escrito y nada se cuestiona ni se duda, empobrece la mente y la depreda lentamente porque anula su función principal: PENSAR. El pensamiento fanático intenta ser una fábrica de robots capaces de todo en nombre de cualquier Dios o Causa.

Los padres y maestros tenemos, en ese sentido, una labor importante de prevención fomentado en los niños la libertad de pensamiento, el diálogo con ideas distintas y el cuestionamiento, aunque a veces parezca más fácil educar en la obediencia absoluta y el sometimiento... Para que el mundo pueda evolucionar, es necesario que las ideas puedan ser plásticas, permeables, que permitan el diálogo con otras ideas distintas porque es a partir de ese intercambio que lo nuevo puede surgir y el crecimiento puede continuar....

Minosha Casabonne
Psicóloga / Psicoterapeuta
Acunnare. Espacio para Padres

Vacío y aburrimiento no son lo mismo


Las vacaciones han empezado para muchos de los niños y sus familias. Se acabaron las levantadas temprano, tareas, pools y uniformes por un buen tiempo. El sol comienza a salir y se acercan las fiestas. Los niños por lo general están contentos de que se acabe la rutina, de tener mayor tiempo para jugar, estar con los amigos, dormir hasta tarde y disfrutar de otros espacios como la playa y la piscina.

Por otro lado, muchos padres ya están pensando en vacaciones útiles y clases de verano. Empiezan las conversaciones "¿en qué clases lo vas a meter?", "¿qué va a hacer tanto tiempo en casa?, ¡se va a aburrir!". El tiempo libre es fundamental para el desarrollo emocional y cognitivo de los niños, jugar, aburrirse y aprender a salir del aburrimiento los ayuda a desarrollar sus recursos propios y su creatividad y las vacaciones es el tiempo privilegiado para ello. 

Tiempo libre no es lo mismo que vacío pero pareciera que algunos adultos lo sintiéramos así y quizá por eso necesitamos llenar a nuestros niños de actividades y planes "para que no se aburran". En estos tiempos de vorágine, en que todo es una carrera a veces es difícil pensar que el aburrimiento sea algo positivo, sin embargo es una experiencia por la que necesariamente nuestros niños deben transitar para aprender a sentirse verdaderamente llenos, llenos de sí mismos...


Minosha Casabonne
Psicóloga - Psicoterapeuta
Acunnare. Espacio para Padres

Cuando nos vamos de viaje y los niños se quedan en casa


¿Es mejor que se queden en su casa o que se muden a la casa de las personas que los cuidarán?

Para los chicos SU casa es muy importante porque ella contiene vivencias, afectos y objetos que los acompañan y envuelven en su día a día. Por ello, cuando nos vamos de viaje lo más recomendable es que se queden en su casa con las personas que los cuidarán durante nuestra ausencia...

¿Les aviso con tiempo o el día antes de irme?

En general, la mente (sobe todo la de los niños) necesita tiempo para digerir las cosas, por ello es mejor decirles con anticipación. Los niños por más pequeños que sean se dan cuenta de todo y muchas veces cuando ellos perciben algo que sus padres les tratan de ocultar, las fantasías que tienen son mucho más atemorizantes que la realidad. Por ello hablar del tema con naturalidad y tiempo les da tranquilidad y confianza en el vínculo con nosotros.

¿Cómo puedo ayudarlo a tener algún control del tiempo para que sepa cuantos días me voy?

Los niños pequeños no tienen clara la noción del tiempo. Para ayudarlos con ello podemos diseñar juntos un calendario simple marcando con dibujos el día de salida y de llegada y decirle a la persona que se queda cuidándolos que los ayude a marcar cada día que va a pasando, de esa manera ellos podrán contar cuantos días faltan para nuestra llegada.

¿Es cierto que los bebés y los niños pequeños no se dan cuenta de nuestra ausencia?

¡Es absolutamente falso! Los bebés y los niños mientras más pequeños son, más sensibles son también a las ausencias de sus padres. ¡Que no tengan las palabras para expresarlo es otra cosa!


Minosha Casabonne
Psicóloga - Psicoterapeuta
Acunnare. Espacio para Padres

martes, 20 de diciembre de 2016

Quiero saberlo todo

El camino de la crianza de nuestros hijos está lleno de sorpresas, encuentros y alegrías, pero también de muchas dudas y preguntas.... Puede ser por momentos un camino placentero y relajado, pero también puede ser solitario y sobre exigido cuando intentamos saberlo todo, ser los padres perfectos y encontrar respuestas inmediatas a todas nuestras inquietudes.

Los padres no tenemos por qué saber todo, ni por qué conocer a nuestros hijos a la perfección (nadie conoce a otra persona al cien por ciento), cada niño es diferente y cada etapa del desarrollo también lo es. Sin embargo, a veces los adultos somos muy intolerantes a la duda porque ella nos genera angustia y quisiéramos tener respuestas inmediatas a todo lo que nos inquieta. Lo cierto es que los padres aprendemos a ser padres de la mano de nuestros hijos, crecemos con ellos y cada hijo nos enseña cosas distintas.

Los niños vienen al mundo con rasgos de personalidad, intensidades y ritmos que los hacen únicos. Conocerlos requiere de tiempo (mucho tiempo o quizá toda la vida), de estar receptivos y permeables a lo diferente, de tener capacidad para sorprendernos, de cometer errores y tratar de enmendarlos. 

Intentar "saberlo todo" deja muy poco espacio para mirar y aceptar a nuestro hijo tal cual es, sin etiquetas.... Nos volvemos rígidos e impermeables....

Si nos permitimos dudar y toleramos los sentimientos que el "no saber" trae consigo, se generará un espacio de apertura hacia lo más espontáneo e intuitivo, iremos poco a poco conociendo la originalidad de nuestros pequeños y encontrando respuestas. Este espacio es el silencio necesario para que surjan encuentros íntimos y creativos entre nosotros, y para que se construya la verdadera intimidad.


Minosha Casabonne
Psicóloga - Psicoterapeuta
Acunnare. Espacio para Padres

sábado, 10 de diciembre de 2016

La época del antipensamiento

Cuando vemos que nuestros hijos están teniendo dificultades en alguna área de su vida, vale la pena hacer una pausa para pensar la manera cómo nos estamos vinculando con ellos, ya que muchas veces somos los padres los del problema y no los niños. 

En la rapidez y la exigencia del día a día, muchas veces no nos tomamos el tiempo de hacerlo y buscamos soluciones rápidas y momentáneas porque pareciera que vivimos en la época "anti pensamiento". Buscamos eliminar o anestesiar lo que nos duele o nos perturba, evitamos mirarnos porque hacerlo implica asumir lados nuestros que no nos gustan, y hacernos responsables de ellos. Sin embargo, como el sol no se logra tapar con un dedo, tarde o temprano las dificultades de nuestros hijos se hacen evidentes, muchas veces en la adolescencia. 

Los niños no tienen nuestro lenguaje adulto para expresarnos lo que sienten o incluso, puede pasar, que nos sientan tan ocupados todo el tiempo que han entendido que no hay espacio para sus "quejas o malestares" y entonces los expresan de otras maneras: comiéndose las uñas, molestando a los compañeros, no prestando atención, moviéndose todo el tiempo, estando malhumorados, no obedeciendo.... 


Hagamos una pausa para escuchar y pensar a nuestros hijos, para pensarnos a nosotros mismos como personas y como padres. La sobre terapización y exceso de medicación en los niños es realmente preocupante y muchas veces los que necesitamos hacer terapia somos los padres....


Minosha Casabonne
Psicóloga / Psicoterapeuta
Acunnare. Espacio para Padres